Producto Interior Bruto: Las Tocayas, Raúl Querido, y The Fake Druids
Lectores/as, en época de superación personal y récords batidos, creo que ésta es la entrega de “Producto Interior Bruto” en la que más fotos de Facebook he utilizado, y más links a discos/canciones he enlazado. Todo sea para que no caigan en saco roto las remarcables canciones y propuestas de nuestros protagonistas de hoy.
Explican Loto, Nuevas, y Trejo en su página de Facebook que su trayectoria musical empezó versionando/añadiéndole letra a la canción instrumental “124″ de Los Planetas, allá por el año 2005, para participar en un concurso que finalmente ganaron. Tendrían que pasar seis años para que, a caballo -automobilístico/ferroviario- entre Madrid, Barcelona, y Valladolid, aquellas Las Tocayas Tomateras se convirtieran sencillamente en Las Tocayas, y subieran a internet su primera maqueta, “Canciones desde el cuarto de baño”(2011), tres canciones y un remix que hicieron las delicias de los aficionados al electro-pop más minimalista, amateur, y humorístico. Un año después, dicha tripleta de presentación (sin la remezcla) forma parte del primer álbum de la banda, “Díselo a tu tía”(2012), que sigue las mismas coordenadas estilísticas, pero con un sonido más pulido, de su demo, y que tiene el triste honor de ser el último disco publicado por el ya extinto sello discográfico madrileño Birra y Perdiz. El mes pasado publicaron un single -pista oculta en “Díselo…”-, “Justicia (gerecthigkeit)”(2012) (el mismo tema cantado en castellano y alemán, como hacen Shakira o Jennifer Lopez con el inglés), cuya edición física sólo se puede conseguir por sorteo. A día de hoy no tienen actuaciones anunciadas (la última fue en Valladolid, a finales de julio).
El madrileño Raúl Querido parece tener dos misiones en su vida: 1) obsequiarnos con gemas tecno-pop-rock-folk de baja fidelidad, y, en ocasiones, ruidistas, y 2) descubrir los límites del Bandcamp. A día de hoy, tiene subidas a dicha interficie digital ni más ni menos que 33 referencias (bastantes singles de dos temas, eso sí), datando la primera de ellas, “Margaritas en Navidad” (villancico -sui generis, claro- inclusive), de diciembre del 2009, y la última, los descartes-caras b de “Tengo ritmo!”, de este pasado lunes (un adelanto de su contenido, puesto que lo subirá entero este próximo martes). Volviendo a la primera meta, su proceder más habitual es sacar el trabuco del sarcasmo y la ironía aguda y apuntar a Pilar Rahola (“Rahola (rima con Granola)”(2011)), Amaia Montero (inequívocamente titulada “Amaia”(2010)), Salvador Sostres (“Sostres Sostres”(2011)), y demás ‘fauna ibérica’, así como a controvertidos organismos (“Sado-mosso nacional”(2011)), el statu quo (“Blas EP”(2011)), y a determinadas ‘escenas musicales’ nacionales (inventa una nueva etiqueta en “Es tontinoise“(2011)), entre otros muchos temas, sueños, o ficciones personales sobre los que escribe este gargantuesco compositor. Todo (o mucho) autoeditado bajo licencia Creative Commons. Lo mejor es navegar por su discografía en busca de hallazgos. Lamentablemente, su actividad conciertil no es tan fecunda y constante, es decir, no se conocen fechas en directo de Raúl y su banda para los próximos meses.
Tres, veterano del underground musical barcelonés desde los años ochenta, cuando fue componente de bandas como Klamm, UMBN Aleatoria, o La T, y desde hace casi tres lustros explorando las posibilidades expresivas del silencio, y D. Blake, ibicenco que empezó actuando en bandas de su ciudad para luego incorporarse a una banda de cabaret-rock (Kalévala), colaborar con cantantes de Suiza, México, o Macedonia, y formar parte de dos combos de París, se unieron como dúo de bajo-batería (y voz) a finales del 2011 para hacer mucho, mucho jaleo. La prueba, para los que no tuvimos la oportunidad de verles a mediados de julio en un entorno tan poco habitual para un grupo de rock crudo, denso, y distorsionado como es un teatro -L’Antic Teatre de Barcelona-, es el disco “Everything in this recording is strictly based on the available facts”(2012), publicado por Thunder Moon Records, en el que, además de meter el dedo en la llaga político-social de ¿nuestros días? (la letra de uno de sus temas está mayormente formado por lemas de Occupy Wall Street), hay espacio para citar a maestros (Kesey, Knowles, Dylan Thomas) y homenajear a referentes (de Durruti a Edie Sedgwick, pasando por Dalí y Bonnie & Clyde). Para poder comprobar la energía y contundencia de sus directos tendremos que esperar a nuevo aviso, puesto que, hasta la fecha, no tienen ninguna actuación anunciada.
(fuente imágenes: Facebook Raúl Querido / Facebook Las Tocayas / Facebook Raúl Querido / Facebook The Fake Druids)