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Críticas :: Mishima - Set tota la vida
-Sigue leyendo-A veces ocurre. A veces, escuchas tres canciones de un disco y éste suena tan previsible que ya sabes todo lo que tienes que decir para cumplir con la crítica. Y a veces, aunque hayas escuchando con atención una obra decenas de veces, sientes que no acaba de ser tuya del todo, que algo se te escapa, como arena escurriéndose entre los dedos. Puede que sea porque cala demasiado hondo, puede que sea porque sus tres primeras canciones son monumentales (los dos minutos de gloria de 'La tarda esclata', el hit 'Aguéev' y la spoken word 'Neix el món' son inolvidables), y todas las que siguen rinden -como mínimo- al mismo nivel. Puede que sea por la extrañeza de estar escribiendo en castellano sobre un disco escrito en catalán (valientes Sinnamon Records, una de las dicográficas indie más importantes a nivel estatal, por publicarlo, aunque comprensible tras apreciar su inmensa calidad). O puede que sea, como dice la mejor canción del disco, 'Qui n'ha begut', que cuando lo has probado es imposible dejarlo y cuentas las horas que pasas sin ello. Set tota la vida, el cuarto disco de los catalanes Mishima, es una obra minúscula pero de grandes aspiraciones, que te susurra al oído que es más oscura y a la vez más luminosa que el disco que la precede, y resulta casi imposible decir algo original sobre ella. ¿Por qué?
