Y no es que el cantante canadiense haya vuelto a subirse a los escenarios con medias y tacones, ni proclame a los cuatro vientos su ya sabida homosexualidad. Resulta que Rufus parece haberse cansado de escribir "meras canciones" y ha decidido lanzarse a la sublime tarea de escribir una ópera. Según confiesa el artista, era su sueño desde que tenía 14 años, pero que no acababa nunca de conseguir una idea que hiciera que saltara la chispa. El cantante se encargará de componer la música, los arreglos y el libreto, que será en Francés. La idea es reconstruir la vida de una cantante de opera, pasando por Maria Callas hasta Norman Desmond, inspirandose en la película Diva de Jean-Jacques Beineix e incluso en su propia vida, bromea el señor Wainwright. Quien sabe si la próxima vez que nos deleitemos con algo de Rufus, tengamos que vestir frac y vestidos de gala en La Scala de Milán.