Críticas :: Mishima - Set tota la vida

Mishima

A veces ocurre. A veces, escuchas tres canciones de un disco y éste suena tan previsible que ya sabes todo lo que tienes que decir para cumplir con la crítica. Y a veces, aunque hayas escuchando con atención una obra decenas de veces, sientes que no acaba de ser tuya del todo, que algo se te escapa, como arena escurriéndose entre los dedos. Puede que sea porque cala demasiado hondo, puede que sea porque sus tres primeras canciones son monumentales (los dos minutos de gloria de 'La tarda esclata', el hit 'Aguéev' y la spoken word 'Neix el món' son inolvidables), y todas las que siguen rinden -como mínimo- al mismo nivel. Puede que sea por la extrañeza de estar escribiendo en castellano sobre un disco escrito en catalán (valientes Sinnamon Records, una de las dicográficas indie más importantes a nivel estatal, por publicarlo, aunque comprensible tras apreciar su inmensa calidad). O puede que sea, como dice la mejor canción del disco, 'Qui n'ha begut', que cuando lo has probado es imposible dejarlo y cuentas las horas que pasas sin ello. Set tota la vida, el cuarto disco de los catalanes , es una obra minúscula pero de grandes aspiraciones, que te susurra al oído que es más oscura y a la vez más luminosa que el disco que la precede, y resulta casi imposible decir algo original sobre ella. ¿Por qué?

Porque Set tota la vida desborda con su lírica, simplista al máximo pero efectiva como quien sabe perfectamente lo que quiere decir (ejemplo de ello es 'Neix el món dintre l'ull', reflexiones en voz alta de David Carabén, cantante, líder y gurú de este cuarteto catalán). Son relatos turbadores de desamor, lamentos desoladores ('El temple') pero esta vez tienen un cierto regusto final a optimismo ('Alguna cosa em diu que sí', 'Els ametllers', o la euforia de 'Llavors tu, simplement'), bendita esperanza, y vienen envueltos en melodías entrañables, repletas de arreglos preciosistas (ahora unas notas de piano, ahora una mandolina, ahora sólo una guitarra acústica) y que van entrando en el subconsciente, posicionándose junto a tus recuerdos y contribuyendo a configurar tu propia concepción del mundo, el amor y la vida. Set tota la vida, en definitiva, supone un disco conmovedor que debería, y lo está consiguiendo, hacer que Mishima salgan del boca oreja y se conviertan en una auténtica realidad, en una referencia mejor dicho, dentro de la escena de pop introspectivo de este país.

Me temo que, después de este disco, tendremos sed de toda la vida. Y que dure.

Nota: 9

3 Comentarios

  1. chepatan comentó

    el jueves, 06 de diciembre

    Para mí es un discazo... sin duda entre los discos del año. No puedo dejar de escucharlo. Lamentablemente lo del idioma será una barrera para uno de los grupos más interesantes del panorama nacional, pero que pasaría si el disco fuera en inglés? en fin, cinismo e imperialismo cultural ayudan al pre-juicio.

  2. mª josé comentó

    el martes, 15 de enero

    Los he conocido hoy en el programa de Rac 1 "minoria absoluta" y me han impactado, enseguida he buscado información y he escuchado algunas canciones en internet; esta misma tarde iré a comprar el CD. Su éxito depende de nosotros. La música no debe tener barreras, mucho menor por el idioma.

  3. marc comentó

    el martes, 15 de enero

    encara no he escoltat l'ultim disc però l'anterior es increïble, aquests tipets arribaran ben ben lluny. mishima per sempre.

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