Eurovision mucho decorado y no tanta musica
Una nueva edición de Eurovisión ha concluido, en este caso con la victoria de Azerbaiyán con una canción justita pero, a fin de cuentas, la más votada.
Ciertamente hubo un largo periodo de tiempo en el que el Festival de
Eurovisión suponía un punto de referencia importante en el marco de la música
del viejo continente. Da igual, a estas alturas, que nos empeñemos en leyendas
urbanas con más o menos rasgos de verdad, lo cierto es que ganar este festival
prestigiaba y, en algunos casos, lanzaba, la carrera musical de quien lo
obtenía.
Después de un periodo de languidecimiento en el cual, incluso, el
fantasma de la desaparición planeó seriamente sobre el evento, el festival
renace con un punto kitsch, que no duraría mucho, pero que consigue
ciertamente, al menos en lo referente a audiencias, salir del bache.
La irrupción de los países del Este y las nuevas tecnologías de la
comunicación fueron sin duda otros hitos que nos llevan al festival tal y como
el pasado fin de semana pudimos ver con victoria, curiosa pero no sorprendente,
de los representantes de Azerbaiyán.
Lo cierto es que en el plano musical pocas, muy pocas cosas, se pueden
realmente destacar de un evento autocomplaciente en su propio desarrollo y que,
sin duda, tiene su público, tan respetable como cualquier otro.
Tal vez la propuesta británica con Blue o la sueca con Eric Saade (tercero
al final) aportaban un poco de lustre a un conjunto más bien sosito, con
composiciones excesivamente evidentes y poco sorpresivas. ¿La canción ganadora?
Pues más de lo mismo en la línea que acostumbran presentar al festival los
países de la antigua Unión Soviética, corrección interpretativa y aluvión de
votos vecinos.
En cuanto a la
representación de nuestro país (24 puesto sobre 25 posibles), la sensación de
que la canción, también excesivamente evidente, no era la adecuada en ningún
caso para una voz que en otro contexto daría mucho más de sí. No le demos más
vueltas: esto es Eurovisión.
Etiquetas: azerbaiyan, eurovision, Música